miércoles 12 de agosto de 2009
RPGs
Pero el tema que me trae es algo de lo que tenía que escribir, porque en eso consiste dar publicidad (Oh, Yeah! ;D).
Hablo de los RPG que inundan la red. De cada serie de anime, de cada película, de cada serie de la tele, puede haber un Juego vía foro con sus personajes, ya sean en mundos originales, con personajes originales, o en Universos alternos con personajes cannon y persojanes originales.
En este tipo de juegos todo es posible.
A mi modo de ver, los RPGs son como escribir un fic conjunto, y con ello ganas muchas experiencias.
·Conocer gente.
·Poder crear aventuras que solo no podías.
·Alta posibilidad de Yaoi (lol).
·Posibilidades no tan altas de Yuri (Pero las hay, ¿eh? xD)
·Introducirte en el maravilloso mundo de la escritura y la imaginación (lol, este anuncio parece de Disney...).
Entre otros...
De hecho, muchos tienen la culpa de que no haya podido hacer algunas de mis cosas (escribir, traducir, comer...xD), ya que son terriblemente adictivos.
No conozco específicamente mas Rols de en los que ya estoy, pero pondré la lista igualmente para que os animais a pasaros.
Empezaré por la serie que al parecer trae de cabeza a todo el mundo: Axis Power Hetalia. De esto hay RPG para dar y tomar, y eso que no lleva tanto emitiendose.
Entre los Rol que conozco están los siguientes:
· Sakura no Himitsu ----->Rol empezado hace poco, donde los personajes Cannon y originales se mezclan para hacer vida escolar por todo lo alto.
· APHRPG ------> El mundo original de Hetalia, donde serás bienvenido a participar.
· Viva Hetalia! ----> Otro mundo original del universo Hetalia, donde podrás pasearte por países ajenos, la ONU o los océanos del mundo.
· Hetare Revolution -----> El Hetare revolution es un Universo alterno de Hetalia, donde nuestros personajes se hayan en la época fantástica con tintes medievales de Wismeria, al mas puro estilo Ragnarok. aprovechando que está de estreno, daros una vuelta por ahí.
Otros de los RPG conocidos y que están prácticamente para estrenar son:
· LovelessRPG
·Ouran Host ClubRPG
También para los amantes de estas series, con mas y mas bishies disponibles para manejar/manipular/violar:
·Kuroshitsuji RPG ---> No dudeis en pasaros por aquí, hace falta gente =D.
·Saiyuki RPG ----> También cuenta con poca gente, así que a animarse, que está molón y muy completo.
·Trinity Blood RPG --->Soy una de las administradoras de este, y me alegra ver que en estos días se ha unido mas gente. Aún así en este anime hay mucha peña, y necesitamos a mas que se animen, así que pasaos ;D. (Necesitamos un seme para Petros, lol, lol, loool xD)
si alguien conoce mas juegos de estos, ahí teneis la cajita, o dejad un comentario diciendolo, y así podré apuntarlo por aquí también.
¡Viva la publicidad no tan subliminal! ho-ho-ho *Tanaka mode again*
viernes 26 de junio de 2009
Gay Pride Day
Desde el día 24 se viene celebrando aquí en Tenerife el "Día del orgullo gay", y que durará hasta el 28 (Si, el post está algo atrasado, pero no he tenido tiempo para hacerlo xDD)
Dado que al parecer voy a estar tan pobre que nisiquiera podré coger el tranvía para bajar a celebrar (Inui llora), lo celebro a mi manera tan friki, y el primer paso es el blog, claro xD.
*Inui desenrroya el pergamino, se ajusta las gafas y comienza*
"Hermanos, estamos aquí reunidos para asistir a este grandioso evento que había tardado demasiado en producirse... Pese a que muchos siguen dandonos la lata, alegando que nuestros gustos no tienen sentido, seguimos mandandolos a la mierda con clase y la bastante determinación como para que no se atrevan a volver a mirarnos mal (es decir, tu en tu lado de la calle, y yo en el mio xDD).
Que los implicados disfruten este día, así como los que indirectamente lo están pero que no quieren darse a conocer aún. A todos ellos, un consejo..."
*Inui cierra el pergamino, carraspea y levanta el puño*
"Gaaaay Priideeeeee!" *Berrido xD*
Dicho lo dicho. Y el que lo quiera coger, que lo coja xD.
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,(Me molan mis imagenes adicionales xDD) ¡Happy day, Guys!!
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domingo 7 de junio de 2009
Majin Tantei Nougami Neuro
Este anime empecé a vermelo porque ví el manga en mi tienda habitual; a falta de pasta para comprarlo me dije: "coñe, voy a ver si tiene anime" Y así fué xD..
He aquí al culpable de que me haya pegado los 25 capítulos de este anime casi de un tirón (Sai también tiene algo de culpa...Y Sasazuka también, que no se haga el loco). Neuro mola, sobre todo cuando pasa de su modo "cara-normal" a modo "cara-empanao" xDDD. También le doy puntos por maltratar a la prota.Menos mal que no me compré el manga...En la portada solo salía Neuro, no sabía que una rubia era la prota...si lo llego a saber desde un principio, al manga ni lo hubiese mirado xDD.
De hecho, aún me cuesta asimilar esto...Es decir, ¿Por qué todo el royo de "Un demonio que se alimenta de misterios"? Se hubieran limitado a hacer algo mas normal (y con sentido) como Detective Connan o Spiral. Considero que este anime entra en la categoría de "Queriendo ser originales, la han cagado"
Para mas fastidio, aquellos que solo quieran ver el anime sin pegarse tantos tomos de manga repetitivos, se tienen que joder, puesto que el final del anime deja muchas incógnitas en plan "Jaja, hasta aquí llegaste, pardillo, ahora comprate el manga"
Lo bueno: Neuro y sus maltratos a Yako, también tiene a su favor esa voz tremendamente sexy que le pusieron. Sasazuka también está cañón, aunque tenga cara de "Rei Ayanami" y Sai, porque es un sádico redomado y lunático mas listo que otra cosa, que se merece que le dedique un fic Shota mega hard xD
Lo malo: El argumento parece estar un poco cogido por los pelos, y ya desde el segundo capitulo puedes deducir perfectamente quienen son los malos por lo estúpidamente predecible que es (Ese royo de "siempre es el que no lo parece").
Imagen adicional de Sai en su última aparición:

(Esa es la cara de Uke violado que se te quedará cuando acabe contigo en mi fic, cabronazo, Bwajajaja...)
miércoles 3 de junio de 2009
Rebird!
Bueeeno, hace tiempo que no me pasaba seriamente por aquí; ya que el Blog-fansub me ha tenido bastante entretenida. Pero ahora estoy de vacaciones de él, así que toca fastidiar en este xD.
….Em....Novedades, novedades... *Buscando en el discurso improvisado que decir*...Si, bien...Las novedades son pocas, para que engañarse, ya que soy muy sosa xDDD. Así que hablaré de lo que mas frecuento: El manga/anime.
En estos últimos meses (y siendo muy muy masoquista), he empezado dos nuevas colecciones. Por supuesto si te las descargas no hay problem, pero no es el caso.
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El primero es esta pequeña joya, ya bastante mencionada por ahí ya que much@s lo esperaban mucho antes de que saliera. Resumiendo un poco, “Como matar al Dragón”, en propia opinión personal, es muy parecido a un juego de rol. Un grupo de diferentes personas se juntan y usan sus habilidades para completar misiones. Pero en este manga tenemos el añadido de que uno de los chavales está confesándose siempre a otro de los chavales, por lo que mola mas que un rol xDD.
Y el siguiente:

Este manga lo compré...aún no se porque, pero el dibujo me llamó mucho la atención, aunque no sea nada del otro mundo. De hecho me recuerda al de Fullmetal Alchemist. Pero una vez lo leí decidí seguirlo, ya que es una coña tremenda y contiene los elementos que me gustan en un manga: Un prota borde, demonios burlones, sarcasmos, hostias y mujeres plastas inexistentes xD. También resumiendo, la historia es de un demonio macarra al que Satán castiga mandando al mundo humano para servir a un chaval de instituto.
Respecto al anime, por recomendaciones he empezado unas cuantas series, entre las que están Sengoku no Basara, Pandora Hearts, Majin Tantei Nougami Neuro y 07-Gosth.
Lo único que tengo que destacar es algo sobre el anime de Nougami Neuro, cuyo argumento está muy cogido por los pelos (pero ya me extenderé mas con las reseñas en la sección de reseñas).
¿Que mas? * Pensando *
Bueno,entre muchas de mis frikadas, me corté el pelo a lo Shirota Yuu xD y anteayer le copié el tatuaje a Kanda y me lo hice donde lo tiene el.
Si hasta queda molón y todo * o . El próximo será el símbolo de los homúnculos en el cuello (Que si, que soy friki, ya está xD)
Lo único que falta ahora es ponerme a ahorrar * suena una carcajada de fondo * para el salón del manga de este año...Que dada todas las colecciones que hago, me parece a mi que....¡Ja-ja! xD.
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domingo 31 de mayo de 2009
Servant
Desde pequeño, mi madre siempre me decía:
“Obedece a lo que se te dice con educación.”
Y mi padre:
“Hijo, debes cumplir las órdenes de inmediato y con precisión.”
Y mi abuelo:
“Debes respetar y obedecer fielmente las órdenes que te impongan; ya quieran que te tires por un puente, ¡tu te tiras con la firmeza de un hombre!”
...Eso último me pareció una exageración. Pero después de años escuchando lo mismo a mas personas definitivamente mas viejas y con mas experiencia que yo, acabé llegando a la conclusión de que, fuera a quien fuese al que tenía que obedecer, debía ser con todos los buenos adjetivos del mundo.
Así pues, me encuentro actualmente acatando todas esas ultimas voluntades de mis familiares, quince años después.
-Continuaré con vuestro legado.
-Touya, deja de hablar como si estuviéramos muertos...
-Tranquilo abuelo, tu pronto estarás...
-¡Piérdete, niño insolente!
Al parecer, todos mis antepasados estuvieron atados al destino del esclavo, haciendo trabajos crueles, agotadores y sin cobrar...Bueno, pues tras descubrir que era una gran mentira e investigar por cuenta propia, vi que lo de la “vida de esclavitud” solo se remontaba hasta la generación de mi bisabuelo, y que solo habían servido a una única familia:
Los Naoya.
Esta familia de super ricos se dedica... La verdad, no se a que se dedica, sólo sé que el cabeza de familia nunca está en casa y su señora es una mujer que tiende a exagerarlo todo; sobretodo respecto a su hijo. Nosotros, la humilde familia que les sirve, vivimos en la casa del ala norte, la cual tiene un diseño completamente tradicional que no destaca nada comparada con la mansión de los jefes.
-¡Ya me voy!
Esa mañana no era distinta a las demás. Terminé el desayuno, cogí mi bicicleta y me dispuse a pedalear la cuesta que hay hasta nuestro instituto. Al estar cerca, el hijo rico de esta familia también va a él.
-Buenos días, Touya-kun -Hablando del Rey...-¿No quieres que te llevemos hoy tampoco?
Ahí estaba. Asami Naoya, hijo único de los Naoya y heredero. Es el prototipo de chico “moe” que se lleva bien con todo el mundo; guapo, elegante, pero sencillo y modesto. Es la amabilidad personificada en estudiante de dieciséis años.
-Estoy bien, Asami-sama -Lleva ofreciéndome llevarme en el coche desde que empezó el instituto.
-Vamos, deja de llamarme “sama”, tienes un año mas que yo... -dijo, haciendo un puchero mientras se asomaba mas por la ventanilla trasera del coche.
-Negativo, no puedo hacer eso. Con su permiso -le hago una reverencia y me pongo en marcha. Al poco después el coche me adelanta.
Nuestra rutina es siempre la misma. Por las mañanas nos encontramos y mantenemos una breve conversación repetida y trivial. Hasta ahí todo normal, pero lo que el no sabe es que su madre, la señora Naoya, en un arrebato histérico y maternal, me ordenó vigilarle durante la jornada estudiantil. Así que, ahí donde estaba Asami, estaba yo.
En el baño, en la hora del almuerzo, en sus clases anuladas... ¿Mis clases? ¡A quien le importa, estoy en una misión de vital importancia!
-Buenos días, Touya, hoy no..hay...Oye, ¿puedes mirarme al menos cuando te hablo?
-Negativo, tu no eres importante -Le dije a mi compañero de clase, Kazuo Moriyama, uno de los que usualmente suele estar a mi alrededor. No tenía tiempo que perder mirándole, Asami se dirigía con su grupo de amigos al interior del edificio...
-En serio, esa sinceridad tuya me mata...-oigo farfullar a Moriyama, mientras camina junto a mi-. Escucha, la primera clase de hoy se ha anulado, así que vayamos a...
-Negativo, voy...
-...¿a perseguir a Asami otra vez?-completa por mi, acertando por cierto-.Si no supiera la historia de amo y sirviente, pensaría que lo estás acosando, ¿sabes?
-Que conozcas esa historia fue un error de mi parte que no se volverá a repetir-eché a correr sigilosamente hasta la entrada del instituto, escondiéndome tras las taquillas para ver como Asami se perdía por las escaleras.
-A veces me das miedo...-Moriyama se me adelantó, y pude usarlo de escudo para seguir vigilando.
Por suerte, la segunda hora pude tenerle controlado desde la ventana de clase, ya que estaba en el patio haciendo gimnasia.
“Nota mental: Los pantalones de gimnasia son demasiado cortos, demasiado ajustados y demasiado oscuros, solicitar una hoja de quejas al consejo estudiantil para cambiar el diseño”
-¡Hirokawa! ¡Touya Hirokawa, atienda! Le estoy...
Sin tener mucho en cuenta al profesor de ciencias que se acercaba para seguramente reprenderme, me levanté de mi asiento de un acto reflejo al ver como Asami tropezaba corriendo, caía al suelo y muchos de sus compañeros iban en su ayuda. Por supuesto, antes de que pudieran tocarle y moverle, ya estaba yo allí.
-¡Asami-sama! -aparté la barrera que me impedía llegar hasta él y lo encontré sentado en el suelo, con ese indecente pantalón oscuro puesto y sangrando por la rodilla.
-Touya-kun, ¿que haces aquí...?
-¡Con su permiso! -lo cogí en brazos y corrí de nuevo a la enfermería, mientras veía sus mejillas blancas volverse rojas. ¡Fiebre! Aumenté el ritmo hasta llegar a la enfermería de la segunda planta, abriendo la puerta en busca de ayuda a aquel mal que azotaba a mi joven señor.
-¿¡Otra vez tu, Hirokawa!? ¡Maldito perro sobreprotector! ¡Me das trabajo innecesario, espero que lo sepas! -La enfermera era este tipo de persona desagradable.
-Sensei, es su deber curar a...
-¡Silencio, mocoso!- como tantas otras veces, me estampó la libreta de pacientes en la cara, como suponiendo que no me dolía- ¡Siempre igual! Hace tres días también traías a Naoya-kun en volandas diciendo que estaba gravemente herido, cuando solo se había quemado la punta del dedo en la clase de hogar. Y la semana pasada lo trajiste, también en brazos , por algo que se le había metido en el maldito ojo. ¡Escucha! ¡No estoy dispuesta a aguantar sus trastornos obsesivos ni un minuto mas!
-Nega...
-¡Que te calles! -esta vez me lanzó el bote de algodones después de coger uno- ¿Te has parado a pensar que Naoya-kun se siente incómodo por tu culpa? Por Dios, esto es demasiado incluso si fuera una chica...
¿Que Asami se siente incómodo? ¿Por qué? Sólo sigo las órdenes de su madre...
“Touya, te encomiendo esta tarea a ti y solo a ti. ¡Vigila y protege a mi hermoso Asami! Es tan inocente y puro que seguramente se dejará engañar por algún pervertido, ¡debes evitarlo a toda costa! Es una orden de esta pobre mujer preocupada por su querido hijo...¡Confío en ti!”
Me dijo todo eso tres veces mas, mirándome tan fijamente que me dio miedo. Me han enseñado a obedecer cualquier cosa que me dijesen los miembros de la casa principal, por lo que es mi deber y obligación velar por la seguridad de Asami.
-...Proteger...demasiado cortos...me quejaré...
-Sensei, Touya-kun está delirando...
-Che...El siempre, querido. Bien, esto ya está. Intenta no respirar demasiado fuerte, ese idiota se pensaría que estás enfermo y te arrastraría hasta aquí otra vez...
Solo me preocupo, mujer desconsiderada...
-¡Ahora piérdete, Hirokawa! ¡Y no vuelvas a no ser que te estés muriendo!
Y como despedida, me dio una patada que me sacó al pasillo. Que señora mas amable... Tras de mi y con una salida mas normal, venía Asami, despidiéndose y dando las gracias. Luego me miró.
-¿Estás bien, Touya-kun?
-Lo estoy. ¿Como se encuentra Asami-sama? ¿Le duele? ¿Quiere irse a casa?
-¡No!...Quiero decir, no es nada grave, no te preocupes...
-Pero me preocupo -Ah, otra vez tiene la cara roja, ¡sabía que estaba enfermo! Me acerqué hasta pegar mi frente con la suya, y su temperatura pareció elevarse aún mas.
-Ah...Touya-ku...
-¡Sensei! ¡Asami-sama está...! -nada mas abrir la puerta de la enfermería de nuevo, un grueso libro de medicina me regresó al suelo, con el consiguiente grito de la enfermera:
-¡Fuera de aquí, parásito! -...y el portazo, echando el cerrojo después.
En esa ocasión, y antes de poder hablar primero, Asami se inclinó hacia mi con cierto rubor bajo los ojos.
-¿Por qué te preocupas tanto por mi, Touya-kun? ¿Es porque trabajas para mi familia que te sientes obligado a hacerlo?
-Negativo. -Se ha puesto mas rojo. ¡Tengo que hacer algo, puede desmayarse!
-Ah...Entonces tu...
-Solo sigo las ordenes de su madre -me levanté para volver a intentar llevarlo a la enfermería, pero...
-...
...¿Silencio incómodo?
-¡Idiota!
¿¡Que!? Lo veo levantarse e irse corriendo, y en mi afán por seguirle, tropiezo con el libro con el que la sensei me bombardeó, cayendo de narices al suelo de nuevo.
-¡Asami-sama!
En la siguiente semana no me habló. Ni siquiera me miró. Su coche pasaba a mi lado por las mañanas, solo que ya no me saludaba como antes.
Esto me deprime... Y no se por que... Asami-sama...
-¡Asami-sama me odia por algo que no comprendo! -nada mas terminar de gritar, sentí el golpe especial de mi madre con la zapatilla.
-¡Deja de hablar solo cuando estamos comiendo!
-Espero que no hayas ofendido al joven Naoya, o estarás limpiando baños hasta que tengas mi edad...-comentó amenazante mi padre.
-Hoy es domingo, así que te toca encargarte el jardín trasero. Termina el desayuno y ponte a trabajar. Luego te disculparás con el Joven Asami...
-Pero si no se que... -Otro golpe de zapatilla que me hizo callar.
-¡Me da igual, solo vé y disculpate correctamente!
-Si, madre.
Las ordenes son las ordenes...
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Subió las escaleras, sosteniendo en la bandeja de plata una jarra de zumo de naranja y un vaso vacío. Caminó solemnemente por el pasillo de la derecha y tocó la puerta del fondo. Una débil voz le dio permiso para pasar.
-Joven Naoya, le traigo zumo. El día de hoy es caluroso, así que le recomiendo que abra las ventanas -La señora Hirokawa vio al heredero asomado discretamente a la ventana que daba al jardín trasero, con una mirada nostálgica y apagada.
-¿Le ha pasado algo con el tonto de mi hijo, Joven Naoya? -dejó la bandeja en la mesa del centro de la habitación y se dispuso a llenar el vaso. Asami alargó una leve sonrisa.
-No. Touya-kun es un buen chico. Pero...
-...¿Pero? -La señora Hirokawa vio plasmadas las dudas en la cara de su interlocutor, y con una sonrisa afable se acercó también a la ventana- ¿Sabe? Touya no hace las cosas que hace a propósito. Y aunque le educamos para que respondiera fielmente a las órdenes de la familia, me parece que lo ha llevado hasta el extremo.
-Pero...¿a caso no piensa nunca por si mismo? -preguntó Asami.
-Si quiere que le diga la verdad, no lo sé -suspiró la mujer-. Es muy lento para entender cosas que no se le han ordenado.
-Parece un robot... -sonó contrariado el joven.
-¿Quiere que le dé un consejo? Si desea hacerle entender la importancia del pensamiento independiente, tiene que acercarse a él con las ordenes. Haga despertar a ese tonto que tengo por hijo.
Asami, dudando en principio, volvió a sonreír, observando como Touya nivelaba el césped trasero.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
-Me voy...
Arrastré mi bici hasta la calle, y vi el coche de Asami alejándose. Suspirando, me puse en marcha yo también. Ahora que ya no lo hace, aprecio mucho los saludos que me daba y los ofrecimientos de llevarme que me hacía.
Durante toda la primera jornada de hoy, muchos de sus compañeros han estado especialmente cariñosos. Tras largo rato mirando a uno que le había rodeado los hombros con el brazo en mitad del pasillo, al fin pareció darse por aludido y se alejó. Mas tarde, en el intercambio de clases, intenté la misma técnica con otro, pero al no funcionar esperé que Asami mirase a otro lado para lanzarle a la cara mi bento...
Ya a la hora del almuerzo, con mi comida completamente revuelta, me dispuse a ir a la azotea a escondidas, que es donde solía ir Asami y su grupo. Pero para mi sorpresa, me topé con el en la tercera planta, cruzado de brazos junto a la escalera y lanzándome una mirada fija que no me hubiese esperado de él nunca.
-Asami-sama...
Caminó hacia mi y me pasó de largo hasta abrir la puerta de una clase vacía.
-Ven conmigo.
Es la primera vez que siento que Asami me da una orden. Sin nada que discutir, accedo.
Por los artilugios, diría que estamos en la clase del Club de arte. Las cortinas están echadas y a penas hay luz. Asami cierra la puerta tras de si y toma asiento sobre una mesa.
-Touya-kun, ¿es verdad que harías cualquier cosa que te ordenase?
-Correcto. Todo lo que Asami-sama desee, yo lo haré posible.
Silencio...
-¿Incluso si es...algo indecente?
“¿Algo indecente?” ¿A que se refiere?
-Lo siento, no le entiendo...
-Estoy hablando de sexo.
...Se...¿¡Sexo!? Ah...¿Que?¿Como puede...? ¿¡Que!?
-Pues...No sabía que Asami-sama pudiese querer algo así. Pero si es lo que desea lo...lo haré...
Otra vez silencio. En esta oscuridad no se que tipo de expresión puede tener Asami, y eso me preocupa...
-¿No es humillante ser manejado así, Touya-kun? Me entristece pensar que cualquiera puede obtener lo que quiera de ti con solo una orden.
Su voz suena muy rara...
-¿Por que se entristecería por algo así?
-Es que...-pausa larga-...Es que Touya-kun...me gusta mucho.
¿En que sentido? ¿Le gusta mi trabajo? ¿Mi personalidad? ¿La forma en que corto el jardín?
-Me gusta el Touya que rechaza mis invitaciones, el que pedalea cuesta arriba todas las mañanas y el que me vigila creyendo que no me doy cuenta...
¿¡Se había dado cuenta!? ¡Soy un novato!
-Cuando te preocupas por mi me siento feliz. Pero todo eso desaparece si se que lo haces solo porque son “ordenes de alguien”.
Espera...¿Está llorando?
-¿Asami-sama?
-¿Crees que sería feliz ordenándote que me quisieras y que me protegieras? ¡Todo eso no cuenta si no lo piensas por ti mismo!
Doy unos pasos hacia delante, orientándome por sus sollozos, pero vuelvo a trastabillar con un taburete.
-¡Asami-sama! ¿Está bien?
-¡No lo estoy! ¡Y no te acerques! -me detuve- ¡Solo quiero que pienses por ti mismo! ¡Que desees protegerme por ti mismo! ¡Porque te quiero, Touya!
-¡Asami-sama, deje de llorar, por favor! -me volvió a impulsar hacia delante y me comí de pleno una de las mesas, enterrándome una de las esquinas en las costillas.
-¿Que haces? ¡No te muevas, te vas a...!
No pude escucharle porque tropecé con algo que hizo caer un montón de cacharros al suelo. Ah, creo que me he manchado con algún bote de pintura abierto...
-¿Touya? ¿Estás bien?
-No se levante, por favor. Puede tropezar...
-Te he dicho que no te muevas, vas a hacerte daño. -Ignorándole, seguí caminando.
-Lo siento, Asami-sama, pero justo ahora he decidido no hacerle caso. No puedo permitir que esté llorando por alguien como yo, así que...-esquivé un trípode con un cuadro- espéreme ahí sentado y...
Noté una caricia en mi rostro y me erguí. La sombra de Asami estaba frente a mi, ligeramente mas abajo por su corta estatura. No se si fue eso llamado “impulso”, pero le abracé, como si hubiera alcanzado lo inalcanzable.
-No te he ordenado que me abrazaras...
-Lo sé.
-¿Y por que lo haces?
-...Porque si.
Se separó lo suficiente para mirarme a la cara.
-Esa no es una razón -apenas terminó de decir eso, me asaltó otro impulso impredecible, y le besé.
Sabe dulce, y su temperatura vuelve a aumentar...Estoy empezando a pensar que quizás no sea fiebre...Pasándome los brazos tras el cuello, correspondió a mi beso.
Y creo que esto se está sintiendo demasiado bien...Algún punto remoto bajo mi uniforme me duele considerablemente mas que los golpes que acabo de recibir yendo a tientas por la clase.
Asami soltó una risita al separarse.
-Esto tampoco te lo he ordenado -y bajó la mano hasta mi bajo vientre, haciéndome temblar deliciosamente por un segundo.
Quizás fue por ese gesto que pude sacar la confianza necesaria para actuar también, colando la mano por entre el pantalón del uniforme de Asami hasta tocar su erección cada vez mas dura.
Alcé la vista, deseando poder ver su rostro avergonzado entre la oscuridad del aula, mientras su mano temblaba sobre mi estómago; al parecer dudando si debía seguir bajándola.
-Asami-sama...
-Solo Asami...está bien...- Jadeó, con una voz muy distinta a la que usaba normalmente. Un tono desesperado y placentero, mientras parecía querer retener los gemidos que le provocaban mis caricias.
Deshice el botón del pantalón antes de arrastrarlo torpemente hasta la primera mesa que se me puso delante, dejandole apoyarse mientras continuaba tapándose la boca.
-Touya...kun...
Oír mi nombre con su voz impregnada de deseo hace que quiera precipitar las cosas. Debo controlarme, debo serenarme...Sigue siendo el joven amo de la familia a la que sirvo.
Para empezar, no tendría que estar haciendo esto, yo...
-¿Touya-kun?
Volví a la realidad al oírle llamarme. Al parecer había parado todo movimiento mientras me perdía en mis autoculpas.
El miembro en mi mano palpitaba, como implorandome que continuase con el mismo ritmo anterior. Moví mi mano, una vez mas complacido ante los jadeos de Asami; pudiendo escuchar por fin sus gemidos claros al sujetarle la mano con la que se acallaba y depositarla en mi sensible erección aún cubierta por la ropa.
-¿Podría Asami hacerlo....también?
Incluso sin poder ver nada, sé que su rostro pálido se ha torneado en rojo. Y mas aún cuando torpemente y con los dedos temblando, apartó la ropa y pudo sacar e imitar mi vaivén en mi propia hombría.
-Ngh...-Me mordí el labio inferior, aumentando a su vez el ritmo de mi mano y volviendo a besarlo, deslizando mi lengua hasta su cuello, chupando, mordiendo, con el pensamiento de parar ya muy lejos de allí.
-¡Ahh! ¡Touya-kun, para...! ¡Yo...!
Asami se agitaba y se aferraba a mi camisa, intentando ahogar sus gemidos. Viendo que mi orgasmo también me azotaba, le abracé con el brazo libre en un intento por sofocar y silenciar aquel acto tan increíblemente adictivo...
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Cuando finalizaron las clases, el pensamiento de estar limpiando baños hasta llegar a la edad de mi padre como castigo por cometer perversidades con el joven señor me deprimió mucho, aunque no tuviera muchos remordimientos...
Subí a mi bici y pedaleé por la calle hasta el inicio de la pendiente, que por suerte al regresar se convertía en bajada.
Un coche negro y reluciente se paró junto a mi, y asomado en la ventanilla trasera estaba Asami, con su jovial expresión y sus mejillas sonrojadas.
-¿Te llevamos, Touya-kun?
Mirándole bien, tiene la marca de mi desenfreno en el cuello...estoy condenado. Pero, ¿por que no me arrepiento? Es la primera vez que quiero saltarme las normas a propósito...
-Negativo-me negué, colocándome la mochila al hombro-. Porque a Asami-sama le gusta el “yo” que pedalea.
Y de un impuso, me dejé llevar por la cuesta, mientras el viento me refrescaba la cara y el ánimo.
El coche pasó veloz junto a mi, y Asami me guiñó un ojo desde dentro.
“Te estaré esperando en casa”-Es como si leyera su mente. Después de todo soy su sirviente; educado, preciso y fiel, aunque me falte aún mucho por aprender.
viernes 8 de mayo de 2009
Experiences
Aquella noche volvía a repasar la lista de los posibles seleccionados. Fuerza, habilidad, resistencia; consideraba que todos aquellos factores eran importantes, y aunque todos los candidatos tenían un nivel aceptable, solo podría escoger dos del equipo que le habían permitido entrenar.
Tezuka se sacó las gafas, se talló los ojos y miró por la ventana de su habitación. Desde que había vuelto y se había integrado en el campamento se esforzaba por llegar al nivel que esperaban de el como entrenador, aunque fuese un sustituto de Ryuuzaki-sensei; y con mas razón teniendo a su lado las distinguidas personalidades de Hanamura y Sakaki.
Volvió a mirar la lista. Fuji estaba seleccionado el primero, y aunque reconocía las habilidades de Ryoma, sentía que no era el momento para ascenderlo. Le faltaba algo. Algo que Sengoku complementaba perfectamente.
-Será Sengoku... -Se dijo, balanceando el bolígrafo en la casilla con su nombre. Luego volvió a apartar la vista pata observar el reloj que tenía sobre la mesa. No era muy tarde para una consulta, y más sabiendo que tipo de hombre era él.
Se puso las gafas y dejó en el cajón la lista de su equipo, con el segundo candidato en incógnita, para luego acomodarse las gafas sobre la nariz, ponerse una fina chaqueta por encima y salir.
Su habitación estaba en el primer piso, recordaba. Los grupos habían sido redistribuidos para fomentar el trabajo en equipo, y muchas de las veces coincidían en el comedor o durante los entrenamientos. Aún así, la conversación que quería tener debía ser en privado.
Se paró frente a su puerta tras salir del ascensor y sentir una brisa fría desde el rellano; que se colaba por el pasillo lateral por el que había entrado. Miró de reojo su placa con su nombre y tocó firmemente dos veces.
Después de un silencio que le hacía sentir que molestaba, una voz desde el interior le invitaba a pasar.
-Con permiso-giró el picaporte y entró.
La habitación era parecida a la suya, con un escritorio al lado de la ventana y el armario. El único cambio era que la cama estaba en un lugar diferente. Cerró la puerta tras de sí, quedándose iluminado solo por la tenue luz de la lámpara de la mesilla de noche y la que salía por la puerta de cristal distorsionado del baño.
-Lamento molestarle. Puedo volver mas tarde...
-No te preocupes, ya he acabado -su voz autoritaria se escuchó claramente tras la puerta antes de salir. Tezuka tuvo el gesto de sorprenderse. El entrenador Sakaki vestía unos vaqueros sin abotonar y no llevaba puesta aún la camisa. Se secaba el pelo despreocupadamente con una toalla, mientras le caía en toda su imperceptible longitud sobre los ojos, dejando muy atrás el estilo de empresario que siempre mostraba.
-La noche ha refrescado...-Dijo, sacando una camisa del armario y dejándola sobre la cama, mientras continuaba secándose- ¿Tezuka-kun?
-Perdone-Tezuka recuperó la poca compostura que había perdido durante segundos-. Sólo quería pedirle su opinión sobre la selección.
-Eso es algo que un entrenador debe afrontar por sí mismo. Comparar habilidades y decidir quien es mejor solo puede hacerlo el entrenador que los vé esforzarse cada día.
Tezuka tuvo la extraña sensación de que el aspecto que mostraba ahora el entrenador Sakaki no concordaba con sus palabras de siempre. Intentando dejar de pensar en nada mas, habló:
-Soy consciente de ello, desde luego. Y de hecho ya tengo a los dos candidatos que me han parecido los mas adecuados.
-Entonces lo discutiremos mañana, cuando nos reunamos para dar a conocer a nuestros elegidos-Dijo, dejando caer la toalla sobre sus hombros para observar a Tezuka, que inconscientemente continuaba ensimismado con aquella faceta casi rebelde de Sakaki.
Se hizo el silencio. Sakaki observaba cada uno de sus movimientos; aunque fueran mínimos, sin decir nada hasta que el muchacho frente sí reaccionara de su perplejidad.
Tezuka, sintiendo aquella presión, levantó la vista con su rictus serio y le miró. La luz era la suficiente como para poder verse.
Y una vez mas, Tezuka pretendió seguir hablando:
-Echizen...
-No ha madurado -lo interrumpió Sakaki, cruzándose de brazos-.Aún le queda mucho por aprender. No importa lo bueno que seas en el campo de juego, si no puedes controlar tus emociones o no tienes instinto competitivo, no sirve de nada. Echizen-kun sale a la pista creyendo que solo es un juego, diversión de la que saldrá victorioso, y creer semejantes cosas le llevará a perder.
Tezuka no pudo estar mas de acuerdo.
-Si, yo también lo creo. Pero es una persona testaruda que aprende rápido de sus fallos, así que quería seleccionarlo de sustituto. Sería una alineación que no se haría pública hasta que encontrase eso que le falta -Y aunque hubiese dicho todo aquello sin dudar, Tezuka se sentía bastante pequeño junto a Sakaki. No es que durante los días de entrenamiento se sintiese superior; ni mucho menos, Sakaki era un hombre que respetaba, aunque su política de “fuera los débiles” estuviera fuera de su comprensión.
Pero en aquel momento, en aquella habitación y con aquel aspecto tan...normal, lo sentía imponerse sobre él de una manera abrumadora.
Y muy a su pesar, desvió la vista hacia la ventana tras él.
-Si, desde luego hay una plaza para un sustituto. No sería mala idea que él la ocupase, aunque no hay garantía de que pueda jugar.
-Lo sé -Tezuka suspiró internamente, con ganas de volver a su habitación cuanto antes. Sentía un nerviosismo indescriptible subiéndole por las piernas, y por nada del mundo quería que Sakaki lo notara.
Otro silencio largo. Solo que esta vez Sakaki no se limitó a esperar a que volviese a hablar. Dejó la toalla sobre la silla del escritorio y avanzó hacia él.
Tezuka alzó la vista y la volvió a desviar al toparse con la mirada indescifrable de Sakaki. Notaba como prácticamente se le echaba encima, y aquel nerviosismo acabó traicionándole cuando retrocedió dos pasos hacia atrás, tropezando y cayendo sentado a la cama, mientras sentía sus latidos golpeándole en los oídos.
-¿Estás bien, Tezuka-kun?-dijo Sakaki en un susurro, inclinándose para coger la camisa que previamente había dejado en la cama-.Pareces un poco cansado-Continuó antes de erguirse de nuevo y terminar de vestirse.
-Estoy bien -dijo, sacando su voz mas firme en esos momentos al levantarse-. Disculpe por haberlo molestado tan tarde. Volveré a mi habitación ahora.
Le dedicó una leve inclinación de respeto antes de encaminarse a la puerta. Al abrirla, esta volvió a cerrarse de un golpe, haciendo que Tezuka se volteara para verse acorralado por el brazo de Sakaki, que le miraba desde sus pocos centímetros de altura mas.
-Un entrenador no debe ponerse tenso-dijo, mirándole a los ojos-. Sea cual sea la situación, los jugadores confían en su entrenador, por lo que debes estar tranquilo y analizar lo que te rodea.
Tezuka tenía a Sakaki tan cerca que podría deducir con que Champú se había bañado.
-Con...todos mis respetos, Sakaki-san, ¿que es lo que debo analizar en esta situación?
-Tu sabrás -Sakaki alargó una sonrisa casi invisible antes de acercarse mas-. No soy yo el que está nervioso.
Como acto reflejo, Tezuka giró la cara un lado.
-No se de que me habla.
-Debes aclarar tus ideas, Tezuka-kun -susurró su nombre cerca de su oído, para luego sujetar su rostro con la otra mano y hacer desaparecer la distancia que restaba.
Fue un beso fuerte, apasionado y que no daba argumentos para replicar. Humedeció sus labios, los mordió y se sació con su lengua a su antojo.
Todo resumido a un beso adulto e incontrolable que Tezuka no discutió cuando Sakaki se separó y le miró sin ninguna duda en sus ojos.
La brisa de la noche se había apagado de pronto, y en algún momento Tezuka se había dejado caer contra la puerta de la habitación, intentando restablecerse.
Finalmente, y sin ocurrirsele nada que decir, se enderezó, creando el espacio suficiente entre Sakaki y él para poder abrir la puerta de nuevo.
-¡Disculpe! -Salió y cerró. Después de un momento, Sakaki le oyó alejándose corriendo por el pasillo. Casi orgulloso, sonrió.
-Aunque tenga ese aspecto, solo es un adolescente.
Y como escuchándole internamente, Tezuka tuvo un pensamiento parecido sobre si mismo mientras subía en el ascensor, sintiendo que aquel calor estaba muy lejos de abandonarle.
-Fin-
My obsession
Últimamente no hago mas que mirarte. Y cada vez que lo hago no puedo evitar notar todos los detalles de tu personalidad, incluso los mas ocultos.
Tu voz grave, la autoridad y disciplina que muestras tras tus directas palabras o como frunces el ceño cuando estás viendo un partido. Muchas veces me he sorprendido a mi mismo contando las veces que has sonreído y he llegado a atesorar esos fugaces momentos.
Poco después sabía cuando algo te molestaba, porque tus ojos se volvían fríos e indescifrables, o cuando estabas orgulloso, porque tu expresión se volvía paternal e imperceptiblemente afable. Nunca llegabas tarde a ningún sitio, eres el capitán perfecto.
Hoy te encontré por los pasillos cuando cambiábamos de clase. Estabas sereno, concentrado en tus apuntes lo suficiente como para no chocarte con nadie, no dejando que nada te perturbara.
Es una imagen que observaría hasta la saciedad.
Levantas la vista y me diriges una mirada y un leve asentimiento, el cual imito antes de que me pases de largo y te pierdas al doblar la esquina. No puedo evitar detenerme y volver la vista atrás, siguiendo tu estela.
Al principio pensé que tu influencia y tu gran diligencia me había cautivado por completo. Es normal respetar a alguien tan maduro como tu; y además de eso está mi costumbre de fijarme en todos los detalles ajenos, así que no le dí demasiadas vueltas.
…
Pero todo empezó a distorsionarse.
Desde ese momento no había día en el que no te buscase con la mirada, no había momento en el que mis pensamientos no girasen el torno a ti y aprovechaba cualquier oportunidad para quedarme a solas contigo. Pero una vez mas no le dí importancia. Después de todo eres nuestro capitán, todos aprecian tu labor y piensan en ti, desde luego.
Sin embargo, una vez mas me equivoqué. Y me dí cuenta de lo que pasaba, de el porqué de mi obsesión contigo cuando Echizen apareció en nuestro instituto. Mi primer partido contra él fue emocionante, divertido, aunque perdiese. Aquel joven arrogante no me desagradaba en absoluto...
Pero claro, a ti tampoco.
Desde entonces empezaron a molestarme cosas nimias. Cosas absurdas por las cuales no debería enfadarme. Eras mi amigo,mi capitán, e intenté convencerme de que todo aquello no era propio de mi. Pero cada día que pasaba, me desesperaba aún mas.
Comprendí que me gustas, Tezuka. Y aunque puse en orden mis prioridades, no estaba satisfecho; y mucho menos relajado.
A día de hoy, conservo pensamientos egoístas, pensamientos demasiado lúgubres. Me cuesta fingir que te veo como un amigo a cada segundo que pasa...
Me molesta...
Me irrita...
Me fastidia lo indecible ese apego que pareces haberle cogido a Echizen; y el aprecio que le tenía a ese niño a desaparecido en la penumbra de mi mente.
Detesto esas confianzas que Fuji y Oishi se toman contigo, esa familiaridad que os envuelve cada vez que estáis juntos y ese orgullo que muestras en tus facciones cada vez que das la enhorabuena a alguno de ellos.
Es insoportable...
Como compañeros de equipo que son, no quiero odiarles. No quiero tener que fingir cuando estoy con ellos, sé que es culpa mía.
Hoy Domingo no he salido de casa. Me he limitado a ojear los últimos datos recogidos en el último trimestre, y el noventa por ciento hablan de ti.
A que hora te levantas, que sueles desayunar y que ruta coges para venir a la escuela. Que materias se te dan bien y cual es tu comida favorita...
-¡Sadaharu! ¡La cena está lista!
...leyendo de nuevo mis propias notas, me siendo como un acosador. Es normal para mi recolectar datos de los jugadores, son útiles para mi estilo de tenis. Pero con Tezuka siento que me estoy equivocando, que estoy utilizando la excusa de “mi estilo” para investigarle...
Eso me avergüenza...es como si traicionara a alguna parte de mi.
-¿Sadaharu?
-Si, ya bajo.
Cierro con rabia una de mis libretas antes de suspirar y bajar a comer.
Cada día en la escuela está siendo un suplicio, y pensar que tengo que volver a verle dentro de unas horas me desespera.
De hecho, fui el último en llegar al entrenamiento matutino, con la consiguiente mirada de reproche e inconformidad de Tezuka, junto al que estaba Oishi, como siempre.
No dejando que la rabia me dominase, empecé a correr las diez vueltas a las canchas como castigo.
Mientras corro, estoy pensando que al menos puedo dominar estos deseos insanos, por el momento. Mientras no se apodere de mi, podré seguir fingiendo, mientras no me sobrepase y me exceda todo irá bien.
Sólo actuar como un amigo...
Sólo ser un miembro mas del equipo...
Así es como debe ser.
Con este tipo de pensamiento optimista, pude sobrevivir bastante tiempo. E incluso me dí cuenta de que, si me sentía frustrado, correr ayudaba bastante. Pude fingir perfectamente delante de los demás, y tenía con Tezuka las palabras justas.
En casa ya era otra historia...
Muchas veces me levantaba con el desenlace de un sueño perverso esparcido por mis sábanas. Muchas veces se me hizo tarde, o me saltaba los entrenamientos al estar discutiendo con mi subconsciente el hecho de querer hacer realidad esos sueños.
Este carácter sutilmente sombrío no pude esconderlo.
¿Hasta cuanto alguien está dispuesto a llegar por una persona?
Me he esforzado por no estropear esta realidad en la que vivimos, y aunque cada día siento que me desvanezco un poco mas, no haces nada para evitarlo.
...No haces nada...porque no es culpa tuya.
Estoy en un bucle del que no puedo escapar, por muy bien que se me dé fingir.
Y todo, como esperé, se acabó de hacer pedazos. Se derrumbó completamente ante mis ojos, al igual que tu a mitad del partido contra Atobe.
Aquel gesto de dolor, mas que asustarme, me produjo cierta sensación de regocijo, porque se parecía mucho a las expresiones que me mostrabas en mis sueños, solo a mi. Cuando fui verdaderamente consciente de la situación, eché a correr hacia ti junto a todos los demás.
Nada a cambiado, sigues ocupando todos mis pensamientos, y sigo distorsionando tu recta imagen en mis fantasías.
-¡Joder!
El hecho de que te vayas a tratarte la lesión del brazo lejos de aquí no se si me conforta o me frustra aún mas.
He tenido cambios drásticos, soportado lanzarme contra los que te miran, ¡incluso contra los que te hablan!. He pasado por tantas facetas de carácter que ya no me reconozco...
-Inui.
En algún momento me he quedado solo en los vestuarios del club. O eso creía, ya que estás frente a tu taquilla, terminando de abotonarte la camisa. No tengo ganas de mirarte. He llegado a un punto cero del que no puedo retornar.
-Inui-vuelve a insistir al ver que no levanto la vista del suelo. He perdido la noción del tiempo desde que me senté en este banco, y si alguno de los demás me ha hablado no me he enterado.
-Tu comportamiento ha dejado mucho que desear desde hace un tiempo.
…
¿Que?
-Nunca habías llegado tarde a un entrenamiento, y desde luego nunca habías faltado a ninguno. Ahora no es solo eso, pareces incapaz de concentrarte en tu juego y no te relacionas con los demás. Muchos se han dado cuenta.
…¿Que no puedo concentrarme? ¿Que llego tarde?
¿De quien crees que es la culpa?
-¿Que es lo que pasa, Inui? Este comportamiento irresponsable no es propio de ti.
Por Dios, Tezuka...Callate...
-Como capitán, si algo molesta a mis jugadores, me reservo el deber de saberlo.
Por favor...Solo callate y vete. No puedo...
-Así que, Inui, espero tu respuesta.
Te paras ante mi, con tu porte, imponente. Se que no te irás hasta que te diga algo que te satisfaga.
Poco a poco levanto la vista del suelo mientras voy formando una sonrisa fingida...
Debo fingir...
Relajate...
Serenate...
...No me siento capaz de mirarle a la cara...
...La sonrisa se me ha borrado por completo y me muerdo el labio inferior.
...Una mirada de reojo a tu estricta expresión me basta para saberlo...
No puedo...
-¿Inui?
No puedo mas...
No puedo, esta presión me está aplastando.
No aguanto mas.
Cuando repetiste por segunda vez mi nombre, frunciendo el ceño como si estuvieras amenazando, me levanté tan rápido que parecía haberme llevado una descarga, y arrasé con todo lo que tenía delante.
Por supuesto eso te incluye, trastabillando hasta chocar bruscamente contra las taquillas. Mis gafas también chocaron contra el suelo en algún lugar del vestuario.
Nada mas verte sujetarte el brazo izquierdo, apretando los dientes de dolor, me arrepentí. Pero supongo que no hay vuelta atrás.
-Me gustas, Tezuka. ¡Y es insoportable! Ya he llegado a mis límites de tolerancia. Te vigilo día si y día también, deseando encerrarte en algún lugar donde nadie pueda mirarte, ¡me siento como un maldito acosador!
Por fin me enderecé del todo y te lancé una mirada feroz, suplicante, y en dos zancadas ya estaba frente a ti, sujetándote el rostro y besándote como solo hacía en mis fantasías.
Tienes un sabor muy distinto a como me había imaginado. Es extasiante.
No sé si fue por el dolor en tu brazo, pero no te moviste.
Te abracé antes de separarme del todo, quedando frente a ti con la mentira de que al fin te había alcanzado flotando en mi mente.
Mis facciones se relajaron.
Mi respiración volvió a fluir con normalidad y mi corazón recuperó su ritmo.
Se acabó.
Al final he acabado explotando.
-Lo siento-dije secamente antes de darle espacio para que se fuera.
Te restableciste, con tu expresión enigmática. Sé que eres difícil de sorprender, y cuando lo haces, ese estado dura bastante poco para poder apreciarlo.
-Me voy mañana-hablaste, para mi sorpresa, mientras me pasabas de largo. No pude girarme a mirarte-.Espero que tu actitud haya mejorado para mi regreso.
-Si...-bajé la cabeza. No sabía que los impulsos te renegaran a un pozo tan hondo.
Sentí una caricia en la mano, y luego noté como me la sujetaban hasta levantarla y dejarla boca arriba. Tezuka me devolvía las gafas, mirándome sin ningún resentimiento.
-Me gusta mas el Inui de siempre-dijo-.Así que espera mi regreso.
Serio, conciso y completamente relajado. Es casi como si estuviese cerrando un contrato o felicitara a un jugador tras la victoria. Y aún estando en mi estupefacción, se fue.
Lo vi salir por la puerta, y fue como si todo el disgusto y la frustración que se me había acumulado durante meses desapareciera con él.
-Si- ¿Desde cuando hacía que no sonreía de verdad?
Esperaré. No me moveré de aquí.
Porque espero tu vuelta mas que ningún otro, Tezuka.








